Las PFAS, a menudo llamadas “sustancias químicas eternas”, son una gran amenaza para la calidad del agua y la salud pública porque no se descomponen fácilmente, se acumulan en los seres vivos y pueden ser tóxicas. Los métodos tradicionales de tratamiento de agua luchan por eliminar los PFAS de cadena larga y corta. Este artículo en Springer Nature analiza la combinación de dos métodos (electrocoagulación (EC) y filtración por membrana adsorbente) para eliminar de manera más efectiva las PFAS del agua.
La electrocoagulación ayuda a capturar las PFAS de cadena corta mediante la formación de flóculos metálicos que atraen y unen estos compuestos, mientras que la filtración por membrana puede bloquear las PFAS de cadena más larga según el tamaño. En algunos casos, la AE puede incluso ayudar a descomponer las moléculas de PFAS en lugar de simplemente atraparlas. Juntas, estas dos tecnologías pueden funcionar sinérgicamente para lograr mayores tasas de eliminación y menos contaminación secundaria.
El artículo también analiza cómo manejar los desechos resultantes, incluidos flóculos y residuos concentrados cargados de PFAS, e identifica lagunas en el conocimiento actual sobre la degradación de PFAS y el tratamiento de desechos. En general, los autores destacan que los sistemas integrados de membranas CE muestran un gran potencial como solución más limpia y sostenible para el agua contaminada con PFAS.