Un nuevo estudio de Virginia Tech ha encontrado que los nanoplásticos pueden contribuir al crecimiento de bacterias dañinas. Los investigadores encontraron que estas interacciones con microbios pueden crear riesgos indirectos para la salud humana en el agua potable, y que también puede llevar a microbios más resistentes a los desinfectantes.
El estudio fue publicado en Water Research y dirigido por Jingqiu Liao, profesora asistente de ingeniería civil y ambiental. Los microplásticos generalmente se agrupan por tamaño de 5 milímetros (mm) a 1 micrón (µm). Los nanoplásticos, sin embargo, se definen como menores a 1 µm de tamaño, lo que los hace más difíciles de eliminar mediante métodos de tratamiento tradicionales.
Liao explicó cómo su equipo examinó las biopelículas, un tipo de grupo bacteriano que se adhiere a superficies como el interior de las tuberías de agua. Cuando las biopelículas se exponen a nanoplásticos se engruesan y se vuelven más pesadas, y ese aumento en la resistencia hace que sean más resistentes a la desinfección. A su vez, esto presenta un riesgo de salud mayor, ya que más bacterias dañinas pueden crecer después de que la desinfección ya ha ocurrido.
“Cuando los nanoplásticos interactúan con la biopelícula y las bacterias dentro de ellas, pueden fortalecer la biopelícula y hacerla más resistente a cualquier tipo de medidas que vayan a mantener el agua limpia”, dijo Liao.
Liao agregó que se necesitaba más investigación para comprender completamente los procesos moleculares complejos que impulsan esta respuesta de los microbios a la presencia de nanoplásticos.