Un nuevo artículo del New York Times (NYT) destacó la identificación reciente del cloronitrámida, un contaminante del agua que ha eludido la clasificación durante casi 40 años. Los investigadores finalmente identificaron la estructura química y el alcance de su toxicidad.
El cloronitrámida es un subproducto de la desinfección (DBP) que se crea cuando los desinfectantes a base de cloro reaccionan con microbios u otras sustancias en el agua para formar un nuevo compuesto. Los investigadores han podido detectar su presencia, pero solo recientemente han podido identificar su estructura química. En 2024, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) informó que nuevas investigaciones determinaron que el compuesto desconocido contiene “un átomo de cloro, dos átomos de nitrógeno, dos átomos de oxígeno y una carga negativa”. La EPA también señaló que es sorprendentemente estable en el agua potable.
El artículo del NYT destacó hallazgos de toxicidad de un nuevo estudio publicado en Water Research y coautor de Shane Snyder, profesor de ingeniería ambiental en el Instituto de Tecnología de Georgia. La investigación buscaba proporcionar datos de referencia sobre el DBP.
“Si consideramos la concentración que estamos encontrando en el agua del grifo”, dijo Snyder, “probablemente sería el más tóxico de todos los subproductos [de desinfección]”.