Un artículo reciente de The Conversation argumenta que la salmuera contaminada—las aguas residuales salinas y cargadas de productos químicos que quedan de procesos como la desalinización y el tratamiento de aguas residuales—representa un recurso hídrico no aprovechado que, si se trata adecuadamente, podría ayudar a expandir el suministro de agua dulce a nivel mundial y disminuir el daño ambiental.
En lugar de ser desechada, los investigadores sugieren que recuperar agua de la salmuera utilizando técnicas avanzadas como métodos electroquímicos y membranas especializadas podría recuperar un alto porcentaje de agua utilizable y materiales potencialmente valiosos. Esto reduciría la presión sobre las fuentes de agua convencionales y mitigaría el daño ecológico asociado con la eliminación de salmuera.