Agua Latinoamérica

2025

El tratamiento del agua con PFAS también reduce otros contaminantes nocivos

Un nuevo estudio del Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) descubre que las tecnologías avanzadas de filtración de PFAS no solo eliminan los “químicos permanentes” del agua potable, sino que también reducen drásticamente otros contaminantes dañinos, lo que brinda beneficios para la salud pública mucho mayores de lo que se reconocía anteriormente. Al analizar datos de 19 empresas de servicios públicos de EE. UU. y programas de monitoreo de la EPA, los investigadores descubrieron que sistemas como el carbón activado granular, el intercambio iónico y la ósmosis inversa reducen los trihalometanos en un 42 % y los ácidos haloacéticos en un 50 % (ambos subproductos de la desinfección que causan cáncer) y, al mismo tiempo, reducen los nitratos, el arsénico, el uranio y otros contaminantes.

Sin embargo, el estudio destaca una brecha significativa en la justicia ambiental: solo el 7% de los sistemas de agua muy pequeños utilizan filtración avanzada en comparación con el 28% de las grandes empresas de servicios públicos, lo que deja a muchas comunidades rurales y de bajos ingresos en mayor riesgo. El EWG pide una mayor inversión federal, un monitoreo a nivel nacional y una regulación integral para abordar los contaminantes concurrentes.

Dado que las PFAS se detectan en el 99 % de los estadounidenses, incluidos los recién nacidos, y se vinculan con el cáncer, la supresión inmunitaria y los daños en el desarrollo, la investigación subraya la necesidad urgente de una adopción más amplia de tratamientos avanzados. El EWG sostiene que abordar las PFAS podría ser un “cambio de juego” para limpiar múltiples químicos tóxicos a la vez y proteger la salud de millones de estadounidenses.

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